25 julio, 2017

Reflexión

Hilda Pupo Salazar Me escribe la lectora Mayra (la mayaricera) sobre el Página 8 relacionado con el poema Golosina de Mario Andrade y concluye con una frase trascendental: “ojalá los jóvenes sepan metabolizar esas reflexiones “ . Llamo vital, significativo, valioso o interesante los análisis de la más nueva generación para el país, por el papel fundamental que significan sus pensamientos en la edificación del futuro de la nación. Lo más lamentable que podía sucedernos es equivocarnos en dichas ideas y confundir ayuda con ruina o hacer con deshacer. Acuérdense que Martí consideraba dos bandos en los hombres: los que construyen y quienes desbaratan y esa última opción es desarmar lo levantado, sin mucha marcha atrás. De ahí la importancia de no introducir deslices insalvables en las maneras de pensar y creer perfecto o lo más conveniente cuanto se realiza, sin medir causas y consecuencias. La superficialidad a la hora de diseñar algo está entre esos grandes errores. Un válido consejo: huyamos de la ingenuidad, ella puede ser una cotosa trampa de araña y caer envueltos en los hilos como el más “vivo” de los insectos. Otra cosa principal: Conocer la historia, sus lecciones son imperecederas. Muy a proposito, dijo Raúl Castro: “ Mientras exista el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo, les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error”. Hay que aprender sobre la política de la Fruta Madura y preguntarnos, por qué solo a dos años de comenzar la primera gesta independentista, Carlos Manuel de Céspedes advierte que el Gobierno de los Estados Unidos “a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación”. Saber los motivos del Pacto del Zanjón, la Protesta de Baraguá y el por qué Antonio Maceo dice refiriéndose a la libertad del país y el “apoyo “ del gobierno norteamericano lo peligroso de contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso. En su Vindicación a Cuba, Martí dice: “ Es probable que ningún cubano que tenga en algo su decoro desee ver su país unido a otro donde los que guían la opinión comparten respecto a él las preocupaciones sólo excusables a la política fanfarrona o la desordenada ignorancia.. . Hay cubanos que por móviles respetables, por una admiración ardiente al progreso y la libertad, por el presentimiento de sus propias fuerzas en mejores condiciones políticas, por el desdichado desconocimiento de la historia y tendencias de la anexión, desearían ver la Isla ligada a los Estados Unidos “. Revísese qué ha sido el imperialismo yanqui para la Revolución Cubana en estos casi 60 años y como expresa Taladríd “saque usted sus propias conclusiones “.

No hay comentarios.: