12 agosto, 2016

Con una de mis lectoras

Helen Carballosa Pupo Estoy muy feliz de haberte conocido, y aunque no personalmente aún, pero hablar contigo ha sido muy bonito.Las casualidades de la vida,quien iba a decir que a la periodista que más admiro,que le tenía cariño,incluso antes de hablar ella,que esperaba ansiosa cada sábado para leer las tus publicaciones, y luego pasaba el fin se semana,comentándola con mi familia, y el lunes le decía a mi amiga:has leído la publicación de Hilda?,que linda?,esa me hizo reflexionar!!, o esa me sacó las lágrimas, porque soy muy sentimental,quien iba a pensar que tendría contacto contigo estando al otro lado del mundo. Pero verás, en cuanto llegue,te llamo y voy a hacerte la visita. De mi te cuento que estoy bien,Italia es linda, después te mostraré las fotos.Hace unos días estuve en Venezia,es un lugar fantástico, la verdad es que aquí hay muchos lugares hermosos,pero aún así, no cambio por nada a mi país, yo amo estar allá, y cuando estoy lejos,extraño muchísimo, en estos días tengo mucha nostalgia. Por lo pronto llueve, y entones hace mucho frío, pues baja la temperatura. Me imagino que allá hace mucha calor. Ahora pronto son los carnavales no??!!! Pienso regresar el día 3 de septiembre,ya después hablaremos con más calma,y así te cuento más de mi. Si puedes escribeme,pues aquí del otro lado del mundo, hay una niña que se siente muy orgullosa y feliz de ser tu amiga. Has leído El Principito?,hoy quiero regalarte una frase de ese libro:"Lo esencial es invisible a los ojos,pues hay cosas que los ojos no ven, las manos no palpan,y que solo el corazón sabe". Cuidate mucho. Un beso grande,y un abrazo. Helen.

10 agosto, 2016

Frases huecas

Hilda Pupo Salazar Una especie de “haz lo que digo, no lo que hago” son esos carteles, con diversas frases, puestas en los transportes o lugares públicos y las conductas antagónicas de quienes lo exhiben o representan. Vi uno de esos famosos letreros: Dios es amor; bueno para decirle, él lo será, pero tú estás muy lejos de serlo, porque el que lo puso era una combinación de grosería y petulancia. Y qué me dicen de esas tiendas o cafeterías, con el conocido lema: Mi trabajo es usted y frente a el cuánto maltrato se genera, tanto, como para desear no ser responsabilidad laboral de nadie o absolver al dependiente de tal compromiso. Es mejor no ser contenido de quehacer para el otro, si eso le trae acritud. Deseamos paz, felicidad y armonía, a bombo y platillo, pero nuestro comportamiento genera lo contrario. Ni brindamos concordia, mucho menos deleite y sí mortificación. Cómo, entonces, pedir que se multiplique en ti lo deseado para mí ¿una burla acaso? Son frases vacías, poco interiorizadas, repetidas al estilo cotorra, inútiles y sin saber a ciencia cierta su verdadero significado. De ahí la importancia de cuanto se diga concuerde con lo que se hace. De nada vale pregonar nuestra humildad, si en realidad no lo somos. Una persona humilde no es pretenciosa, interesada, ni egoísta como lo es una persona soberbia, quien se siente auto-suficiente y generalmente hace las cosas por conveniencia. Tampoco se justifica preciarse de bondadoso o solidario, dos vocablos que no caben en una vida de mezquino y casa sola. Si alguien no está en buena situación y necesita ayuda, el bondadoso no duda en ofrecérsela, y lo hace sin ofender, amorosamente y poniendo un gran interés en ello. En tanto que la solidaridad es compartir con otros tanto lo material como lo sentimental, es ofrecer ayuda a los demás y una colaboración mutua entre las personas. Dime de que presumes y te diré tus carencias, expresa una frase, para ilustrar aquellas personas con el ego sobredimensionado: yo soy, puedo, hice… y, tristemente, necesitan creérselo para obtener la aprobación de todos, sobre algo de lo cual no tienen. Los hechos resaltan la verdad, sin necesidad de decirlo. Una vez más, no puede haber divorcio entre lo expresado y los hechos, sino todo se reduce a palabrería estéril.

Hilda Pupo Salazar Según el escritor Eduardo Galeano: “Vivimos en un mundo, donde el funeral importa más que el muerto, la boda mas que el amor y el físico mas que el intelecto. Vivimos en la cultura del envase que desprecia el contenido”. Triste época, cuando lo real se sustituye por las apariencias y todo lo objetivo cede el lugar a lo ficticio. Con tremenda vanalidad, algunas personas valoran más la envoltura que el regalo. El qué dirán se pone cada vez más a la moda. Sobre lo de simular la verdad hay dos casos típicos: Gente no tan mal económicamente, siempre, llorando miserias ¿Es para evitar que le pidan? O quienes tienen poco y demuestran poder monetario, se atreven “a botar la casa por la ventana” a la hora de celebrar una fiesta, por ejemplo. Algo hasta risible son los ricos de nuevo tipo. Esos que en el afán de demostrar cuanto dinero poseen, construyen mansiones como pericos, con adornos sin ton ni son. Nadie sería capaz de clasificar esas arquitecturas modernas, hijas de la misma “necesidad” de enseñar lo tenido al estilo Masicas. Como las apariencias engañan, les traigo el relato llamado El hombre, el niño y el perro, para que ustedes le saquen su lección. Había una vez un matrimonio que vivía en un bosque, con un hijo pequeño y un perro viejo. Una vez estaban en la sala y oyeron gritar al nené en el cuarto, el padre cogió la escopeta por si era un animal, de pronto salió el perro con el hocico lleno de sangre y el progenitor pensó que el fiel can era quien había dañado al bebé. No lo dudó un segundo, le disparó y lo mató. Cual no sería la sorpresa, cuando entró la alcoba, vio al niño en perfecto estado en la cuna y frente a él una serpiente destrozada. El “fiel amigo” lo hizo, para evitar atacara al menor. El dueño se percató enseguida de su error, pero ya era tarde. Cuantas veces actuamos por impulso, sin meditar ni aquilatar las consecuencias y esa es la primera enseñanza: no confundirse con lo expuesto por algunas personas, porque podemos tener una valoración equivocada. A veces decimos: “Qué bien está fulano” al pensar que está rodeado de comodidades, pero su bienestar es relativo y en una escala de 10, su número no es tan positivo, solo miramos lo aparentado y terminamos en un error. La suerte y el destino tienen muchas interpretaciones.

14 mayo, 2016

Negar la edad

Hilda Pupo Salazar Hay una manía de ocultar la edad, como si fuera un delito. Algunas mujeres y hasta hombres entran en ese absurdo de decir: “los años que uno cumple no se preguntan”. Es de mala educación inquirir sobre ese aspecto, pero suena tan ridículo establecer todo un misterio en torno al almanaque individual, como un secreto a voces justificado, que no puedo dejar de reflexionar sobre ese asunto. Todos los escritos sobre el tema coinciden en que se esconde detrás de tal postura el temor a envejecer. Ahí se incluyen a quienes se quitan quinquenios y hasta decenios de vida en ese afán de resultar más jóvenes. Mentir acerca de la edad es, además, una verdadera complicación, porque no sólo se trata de recordar cuantos años dijiste tener, sino que debes remodelar por completo la historia de tu vida involucrando hasta a tu familia, y debes tener muy buena memoria para recordar el paso por la escuela y la trayectoria, todo en un intento de hacer coincidir tu cuento nuevo con la mentira. No nos hacemos un favor si permitimos que se nos valore por nuestra apariencia. El hecho de estar más jóvenes sobre la base de dietas y operaciones de cirugía estética sólo nos complica las cosas. Por fortuna, es un hecho que hoy no todos consideran la edad como algo terrible, porque honestamente un hombre o una mujer maduros tienen mucho que ofrecer. Una persona de edad avanzada debe agradecer la posibilidad de poder llegar a esos años; otros no lo lograron. Lo más importante es vivir intensamente mientras podamos y no desgastarnos en trivialidades. A continuación una confesión de una lectora: “Ahora sé cómo lograr las metas trazadas; creo estoy mejor. No más joven, pero sí más a gusto conmigo misma. Si nos obsesionamos con estar o parecer más jóvenes, nunca vamos a disfrutar las ventajas de que goza una mujer madura. ¿Y no es seguridad lo más anhelado cuando somos jóvenes? “Lo ideal sería que viviésemos a gusto con nuestros años, y eso es conseguible. Negar nuestra edad es negarnos a nosotras mismas, es no aceptarnos. Quizá haya mucho de aquello dicho por el escritor francés Albert Camus: “las mujeres mentirosas con su edad reflejan la inconformidad con su vida”. Dijo Abraham Lincoln: “No son los años en tu vida los que cuentan. Es la vida en tus años”.

24 abril, 2016

Muerte de Marti

Hilda Pupo Salazar Pudieron ocurrir otros hechos importantes en la prolífera vida de Martí, pero mayo sobresale por ser el mes de su muerte. En ese mes se perdió físicamente uno de los hombres más geniales del siglo XIX en Cuba y América. Transcurría 1895 y la guerra organizada por el Maestro no llegaba aún a los tres meses de iniciada, por tanto su caída tan temprana fue un golpe demoledor a la gesta independentista, porque no solo se perdía el conductor de la Revolución, sino el hombre de ideas preclaras y de gran visión política como ninguno. Hay que tener en cuenta que Martí era el líder indiscutible del pueblo cubano y nadie como él previó el peligro que representaba Estados Unidos para la libertad de Cuba. Entre los aspectos que nunca hubiera permitido estuvo la subordinación del Ejército Libertador al mando norteamericano. Con su gran inteligencia y conocimientos profundos de aquella nación, difícil hubiera sido confundirlo con las verdaderas intenciones del voraz vecino, por eso su desaparición física y otros factores adversos facilitaron la intervención norteamericana, porque como sostienen algunos historiadores no es que él hubiera podido impedir la presencia yanqui, sino que no hubiera sido tan fácil como sucedió. El injerencismo norteamericano en esos momentos, cuando España estaba casi derrotada, escamoteó el triunfo a las fuerzas libertadoras y cortó el proceso liberador cubano en pleno desarrollo. Con la acción norteamericana se dispersaron las fuerzas internas y provocó la ruptura de la unidad, por la que tanto había abogado el Maestro dentro de sus objetivos priorizados de lucha. Añadió más vulnerabilidad a la situación, las disoluciones del Ejército Libertador, la Asamblea del Cerro y el Partido Revolucionario Cubano. El país quedó sin representación. Otra preocupación de Martí, que sucedió como él previó, fue la fidelidad a sus ideales una vez conquistada la independencia. El primer gobierno de la república mediatizada, el de Estrada Palma, negó todo por lo que había combatido el Maestro. Esas lecciones de constante alerta sobre la naturaleza cesárea del actual Imperio con nuestro país, adquieren renovada vigencia a 121 años del fatídico suceso de Dos Ríos, cuando cayó en combate el más genial de todos los cubanos, como lo nombró Fidel. Entre los últimos ataques del Norte contra Cuba están los proyectos Zunzuneo y Potro Salvaje, ambos con la idea de subvertir el orden político en la nación mediante el uso de las nuevas tecnologías y la juventud utilizada como caldo de cultivo.

23 abril, 2016

Flexible o riguroso

Hilda Pupo Salazar Como complemento necesario a una época de cambios, está la postura asumida para asimilar las transformaciones. No es lo mismo tener una personalidad flexible que rígida. Quienes se adaptan fácilmente a las circunstancias facilitan las modificaciones y la segunda variante las entorpecen. Los grupos de rigurosos caben muy bien en el bando anti desarrollo y lo integran la gente que no se amolda a las opiniones de los demás y tratan de imponer la suya, tienen resistencia a lo diferente y critican lo nuevo. Mentes anquilosadas producen ideas conservadoras y pueden provocar inercia en el trabajo en una hora requerida de lo contrario. No se puede avanzar con los timoratos. Hay que atreverse y actuar, aunque de inicio todo no salga bien, pero subrayo, flexibilidad con inteligencia, es decir, propiciar algo distinto siempre y cuando no se retroceda y podamos perder lo alcanzado. Es cierto, adecuarse a los nuevos tiempos es fundamental, aunque las decisiones nunca deben estar “divorciadas” de las trascendencias. Aquilatar en qué se gana o pierde garantiza el rumbo acertado de los pasos. El mensaje es: Seamos flexibles, pero no ingenuos, aboguemos por cambios favorecedores de mayorías; hagamos sinónimo el saberse adecuar a las circunstancias con positividades y nunca incluyamos en las transformaciones la negociación de principios. Ante un vendaval es más útil ser flexible como un junco que fuerte como un roble y la vida nos ofrece ventoleras, para ascender un escalón más en nuestro proceso de crecimiento y aprendizaje. Aquí, un cuento, para mirar el tema y acentuar la importancia de saber ser dúctil, cuando se requiere. El discípulo fue a visitar al maestro en el lecho de muerte. - “Déjame en herencia un poco de tu sabiduría”, le pidió. El sabio abrió la boca y pidió al joven que se la mirara por dentro. - “¿Tengo lengua?” - “Seguro”, respondió el discípulo. - “¿Y tengo aún dientes?” - “No”, replicó el discípulo. “No los veo.” - “¿Y sabes por qué la lengua dura más que los dientes? Porque es flexible. Los dientes, en cambio, se caen antes porque son duros. Así que acabas de aprender algo sabio”. La diferencia es entre ser moldeable con agudeza o rigurosos superficiales.