16 noviembre, 2017

Hilda Pupo Salazar Cuando la solución de muchos problemas pasa por personas con poca voluntad de ayudar nace, casi siempre, el “No se puede”. Tras esa negativa vienen las mortificaciones de quienes resultan “trajinados”, los malos ratos y la impotencia, porque pudiendo resolver no sucede así por ineficacia de algunos que ocupan sillas en oficinas de prestación de servicios. La no satisfacción de una determinada dificultad agudiza las complejidades de la cotidianidad y contribuye a hacer mucho más difícil la vida al ciudadano común. Es cierto que existen inconvenientes no factibles de realizar en esos momentos e impone decir “No”, pero, lamentablemente, la mayoría admite un Si, con un poco de esfuerzo, querer cooperar y hacerle más feliz la existencia al prójimo. Resulta lastimoso los correos llegados a esta redacción, en los cuales se cuentan historias de peloteos y faltas de respeto, solo porque los responsabilizados de responder satisfactoriamente no lo hacen. Empieza el venga la otra semana o el mes que viene y lo calculado para pocos días se dilata en el tiempo, con la consiguientes molestias de quienes deben hacer los trámites. La sacrosanta burocracia saca sus uñas. Los llamados a la calidad y la eficiencia son, precisamente, esos: Saber cumplir lo planificado en el puesto de trabajo. Unas de las cuestiones contenes a tal objetivo es la falta de valores, por la cual esas personas lo único que las mueve son los intereses materiales, utilizados como requisito obligatorio para poder ejecutar sus funciones bien. En un sitio, donde no existe el humanismo, se crea una brecha con la obra del Primero de Enero, porque tal característica definió nuestro Gobierno, desde el mismo triunfo. Sucede igual a otro de los preceptos, parte del concepto de Revolución, dado por Fidel en el 2000. “Ser tratado y tratar a los demás como seres humanos”. El humanismo, en el sentido amplio, significa valorar al ser humano y su condición, está relacionado con la generosidad, la compasión, ponerse en el lugar de los demás y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas. El Comandante en Jefe fue ejemplo de esa visión que colocaba al hombre como centro, por tanto todo su proyecto está impregnado de tal sentimiento en política internacional como nacional. Está en franca contradicción con el espíritu humanista de la Revolución Cubana, los sitios donde se maltraten a las personas y se realicen actos en contra de su integridad. En nombre de la belleza de esa obra desterremos para, siempre, las actitudes que la niegan, como el individualismo, el mal uso del poder, los negocios ilegales con recursos estatales en nuestras manos y favoritismos. Dijo el pedagogo brasileño Paulo Freire: “Hablar del humanismo y negar a los hombres es una mentira”.

30 octubre, 2017

Sin pisotear a nadie

Hilda Pupo Salazar Según el cantautor cubano Will Campa en su canción Mi Filosofía, si vas a triunfar que sea sin dañar o lo que es lo mismo, ascender en la vida, pero sin perjudicar a nadie. Hay muchas formas de alcanzar éxitos, entonces no es comprensible hacerlo “pisoteando” a los demás. Subir mediante fórmulas fraudulentas alejadas del esfuerzo es un acto ruin y califica a la gente de oportunistas y mezquinas. Es una gran oportunidad trascender como personas buenas y no ser asociadas con métodos tramposos y engañosos para ascender. Desde pequeños debemos enseñar a nuestros hijos el valor del empeño, para conseguir algo, contrario a la sociedad de consumo, en la cual se vende una idea contraria, es decir lograr comodidad y confort sin trabajo. Nada de lo que alcanzamos sin haberlo “sudado” se aquilata tanto, por eso, llegar a la cima de esa forma, tiene condición efímera. Se justiprecia más lo obtenido mediante nuestro sacrificio que lo logrado de manera fácil. Si encima de eso, aspiramos subir por habilidad y no por talento, es ocupar una posición inmerecida y quitarle la oportunidad a quien sí la tiene. Frases sobre la necesidad del trabajo: Dijo Sófocles: El éxito depende del esfuerzo. Según Pat Riley: Si tienes una actitud positiva y te esfuerzas constantemente para dar tu mejor esfuerzo, con el tiempo vas a superar tus problemas inmediatos y encontrará que estás listo para retos mayores. Es de Napoleón Hill: La fuerza y el crecimiento vienen sólo a través del esfuerzo y la lucha continua. Denis Waitley dijo: Los resultados que consigues estarán en proporción directa al esfuerzo que aplicas. Jesse Owens expresó: Todos tenemos sueños. Pero para convertir los sueños en realidad, se necesita una gran cantidad de determinación, dedicación, autodisciplina y esfuerzo. Expresó Vince Lombardi: Los líderes se hacen, no nacen. Están hechos por duro esfuerzo, que es el precio que todos nosotros debemos pagar para alcanzar cualquier meta que valga la pena. Corresponde a Ramana Maharshi: Nadie triunfa sin esfuerzo. Aquellos que triunfan deben su éxito a la perseverancia. Eurípides dijo: Mucho esfuerzo, mucha prosperidad. Pierre Corneille expresó: Cuanto mayor es el esfuerzo, mayor es la gloria. Miguel de Cervante pronunció: No se coge una trucha con pantalones secos. Según Robert Collier: El éxito es la suma de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día. Emile Zola dijo: El artista no es nada sin el don, pero el don no es nada sin trabajo. Publilius Syrus puntualizó Hilda Pupo Salazar Según el cantautor cubano Will Campa en su canción Mi Filosofía, si vas a triunfar que sea sin dañar o lo que es lo mismo, ascender en la vida, pero sin perjudicar a nadie. Hay muchas formas de alcanzar éxitos, entonces no es comprensible hacerlo “pisoteando” a los demás. Subir mediante fórmulas fraudulentas alejadas del esfuerzo es un acto ruin y califica a la gente de oportunistas y mezquinas. Es una gran oportunidad trascender como personas buenas y no ser asociadas con métodos tramposos y engañosos para ascender. Desde pequeños debemos enseñar a nuestros hijos el valor del empeño, para conseguir algo, contrario a la sociedad de consumo, en la cual se vende una idea contraria, es decir lograr comodidad y confort sin trabajo. Nada de lo que alcanzamos sin haberlo “sudado” se aquilata tanto, por eso, llegar a la cima de esa forma, tiene condición efímera. Se justiprecia más lo obtenido mediante nuestro sacrificio que lo logrado de manera fácil. Si encima de eso, aspiramos subir por habilidad y no por talento, es ocupar una posición inmerecida y quitarle la oportunidad a quien sí la tiene. Frases sobre la necesidad del trabajo: Dijo Sófocles: El éxito depende del esfuerzo. Según Pat Riley: Si tienes una actitud positiva y te esfuerzas constantemente para dar tu mejor esfuerzo, con el tiempo vas a superar tus problemas inmediatos y encontrará que estás listo para retos mayores. Es de Napoleón Hill: La fuerza y el crecimiento vienen sólo a través del esfuerzo y la lucha continua. Denis Waitley dijo: Los resultados que consigues estarán en proporción directa al esfuerzo que aplicas. Jesse Owens expresó: Todos tenemos sueños. Pero para convertir los sueños en realidad, se necesita una gran cantidad de determinación, dedicación, autodisciplina y esfuerzo. Expresó Vince Lombardi: Los líderes se hacen, no nacen. Están hechos por duro esfuerzo, que es el precio que todos nosotros debemos pagar para alcanzar cualquier meta que valga la pena. Corresponde a Ramana Maharshi: Nadie triunfa sin esfuerzo. Aquellos que triunfan deben su éxito a la perseverancia. Eurípides dijo: Mucho esfuerzo, mucha prosperidad. Pierre Corneille expresó: Cuanto mayor es el esfuerzo, mayor es la gloria. Miguel de Cervante pronunció: No se coge una trucha con pantalones secos. Según Robert Collier: El éxito es la suma de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día. Emile Zola dijo: El artista no es nada sin el don, pero el don no es nada sin trabajo. Publilius Syrus puntualizó

Gesto humanitario

Hilda Pupo Salazar En un momento crítico de falta de salud de un trabajador, que lo imposibilitaba a asistir a su centro laboral; se reunió el sindicato, la administración y le llevaron una ayuda monetaria y de alimentación, con una recogida entre los obreros. Es muy hermoso un acto así, porque es una verdadera acción solidaria y muestra la dimensión humana de ese colectivo, además de retratar su alto grado de compañerismo. A los ojos de los demás, un gesto así engrándese, porque muestra las fibras de quienes se solidarizan con los que tienen problemas, un sentimiento al cual no podemos renunciar, porque es característico de nuestro Sistema humanitario. El compañerismo es el aprecio que tiene uno por otra persona, o la capacidad de poder dar la mano a otros y no retirarla hasta haber logrado ayudarlo a alcanzar o cumplir una meta en común. El ser compañero va más allá de los intereses personales, en realidad es compartir los propósitos o logros, es aportar los mejor de uno mismo, para lograr un camino agradable y eficiente. Tal actitud es muy importante para la educación en valores porque está presente en muchos ámbitos de nuestra vida, desde que iniciamos la etapa de la formación educativa hasta la laboral. Entre sus ventajas están: Nos permite compartir la tarea encomendada ya sea en el aula de clase, trabajo o en la sociedad, ayudarnos los unos a los otros, tanto en lo emocional, económico, profesional y la toma de decisiones se hace mayor que la asumida por uno solo. Y muy importante, el compañerismo nos permite intercambiar opiniones respetando las ideas de los demás. Este valor nos ayuda a integrarnos con otras personas cuando se trabaja en grupo permitiéndonos conocer las actitudes de todos los integrantes. En todo ello cobra una gran importancia la educación en valores, en la cual caben los alumnos, padres, maestros, comunidad educativa y la sociedad en general. Fomentar el compañerismo implica trabajar en equipo, aprender de manera cooperativa dejando a un lado los individualismos. En momentos difíciles como estos el ser un buen compañero es un acto necesario, porque nos convertimos en hombros, donde otros apoyen sus cabezas y no hay nada tan reconfortante como saber que alguien nos ayuda ante nuestros problemas, gracias a quienes lo hacen, especial a los compañeros de ETECSA e Holguín Contrario a esa acción solidaria y noble están quienes se aprovechan de situaciones complejas para sacar provecho, ejemplo, al pasar el huracán Irma los precios de los productos sacados para el pueblo están triplicados gracias a los revendedores.

25 julio, 2017

Mal hecho

Hilda Pupo Salazar Recibí un interesante correo con críticas, por parte de un lector, a varios actos humanos durante un fin de semana en la ciudad de Holguín, los cuales les provocaron irritación y molestia, con un punto en común: obtener más dinero sin importar cómo lo hacen. Lo más lógico, cuando pretendemos salir un sábado o domingo a divertirnos o resolver problemas hogareños y borrar las rutinas impuestas por los días de labor, es pasarla bien, sin mortificaciones. Pero, no siempre ocurre así, si nos topamos con individuos, que se empeñan en brindar un mal servicio y hacen despertar las incomodidades al usuario, no puede evitarse la insatisfacción, junto a la calificación de pésimo momento. Y, precisamente, no se justifica sumar dificultades gratis a la ya complicada vida cotidiana por culpa de gentes, cuya misión es proporcionar diversión o ayuda, e incumplen su cometido, abusan de su posición y maltratan a los clientes. Hay referencia a un mal extendido ya: el acaparamiento y entiéndase como tal la acción de comprar desmedidamente los artículos sacados por una tienda hasta agotarlos, con el único propósito de convertirse en única opción, para personas necesitadas de adquirirlos. Como parte de las ofertas y las demandas, el negociante establece montos exorbitantes y o los pagas o te quedas sin ellos, no existe otra manera. ¿Cómo obtener mercancías necesarias de manera normal en los mercados? Una se pregunta a quienes benefician las rebajas de precios de los productos en un establecimiento. Nunca será a los que no tienen tiempo de hacer colas ni de enterarse de ese beneficio. La lista de daños incluye el hurto de productos por la manipulación de pesas. Si uno debe comprar una mercancía a altos precios y debe añadir sobre eso un pesaje deficiente en detrimento del consumidor, el abuso se duplica. Indisciplinas en los horarios establecidos es otro de los señalamientos. En fin, si esos tropiezos debe encararlo el ciudadano común, su existencia se trastoca más. El no buscarse dificultades y dejar las cosas así no es la solución. Quienes actúan mal deben sentir el justificado reclamo de los que reciben el servicio, porque dejarlo impunes le ratifica la posibilidad de volver a hacerlo. Una sociedad no se mejora con el conformismo ante un deficiente trabajo. Hay pérdida de valores esenciales como el respeto, la dedicación, la entrega y, para hablar de perfeccionamiento, no se admiten los pusilánimes. La tarea de enfrentamiento debe ser de toda la sociedad, como ejercicio del verdadero poder del pueblo.

Obra humana

Hilda Pupo Salazar “Yo me considero una buena madre”, decía una mujer a otra, “le doy mucho amor a mis hijos, me sacrifico por su bienestar, cuanto anhelan trato de conseguírselo dentro de mis posibilidades, no me gusta que pasen trabajo y los complazco en todo”, enumeraba, “entonces, no entiendo por qué cuando los necesito nunca puedo contar con ellos”. Bueno para responderle: Por una sencilla razón, señora: la consideración, también se enseña. ¿Lo ha hecho usted? Muchos padres se quejan, hoy, de la falta de compromiso de sus descendientes con sus destinos, y los principales culpables son quienes los forman así: engreídos, holgazanes y acomodados. Una de las causas de ese desprendimiento con sus seres queridos está en no crearles ningún tipo de responsabilidad. Entre los fallos de ese tipo de crianza se incluye la mala idea de evitarles los esfuerzos, hacer lo que le corresponde y darle lo gustos sin ningún tipo de límites. Los descendientes confunden deberes con derechos y ya no piden, sino exigen. No son frutos conscientes, sino bitongos. Muchachos sin la mínima sensibilidad, ariscos, superficiales e inmaduros, para quienes su máximo deseo es tener un móvil o un table y lo demás carece de importancia. La tenencia de las últimas tecnologías es un lógico anhelo, pero pensar que el mundo gira alrededor de ellos, le sustrae a la formación sus principales componentes: la nobleza, el respeto, la madurez y los sentimientos correctos. Sería muy triste el aumento de los progenitores creídos que la principal meta es “hacer dinero”, muy por encima de ayudar a los demás. Con ese apego a los bienes materiales, sus pequeños crecen egoístas y amantes del comportamiento: lo mío primero. El nivel monetario alto es fundamental para el buen nivel de vida, pero hacernos esclavos de las riquezas y educar a los niños en ese precepto genera consecuencias negativas y nosotros podemos ser las víctimas. Una anciana de 70 años, con tres hijos y cinco nietos, pasaba sus últimos días en un asilo, porque ninguno podía atenderla. Me acordé de la frase: “Una madre puede cuidar 10 hijos y 10 hijos no pueden asistirla”. Puede ser la culpable por ese desprendimiento en los suyos al criarlos, sin querer, merecedores de todo, pero esos adultos no aprendieron en sus existencias el significado de deber y obligación con sus seres queridos. Después le llevan flores a la tumba y hasta lloran ¿hipocrecía o remordimiento? Pimera línea del poema Reflexiones de un padre: “El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme”.

17 junio, 2017

Ser dignos

Hilda Pupo Salazar La oferta de hueso de res estuvo entre los puntos del Orden del Día de esta carnicería y una larga cola siguió a la venta. Varios temas se discutían en la fila: precios, salarios, medicamentos, alimentación, déficit de buenos valores… Se hablaba de la importancia de no perder la dignidad en momentos tan difíciles, entonces, alguien dijo al estilo de frase célebre: “como si tenerla significara poder llevarnos algo a la boca”. Enseguida vi a aquel señor con un rollo de longanizas en vez de cerebro. Recordé al comunista español Julio Anguita, cuando expresó: “Con la Dignidad no se come; pero, sin ella, estaremos de rodillas y terminaremos sin comer”. No son pocas las personas que piensan con el estómago y esas son las que en vez de rosas siembran boniato frente a su casa, porque priorizan la utilidad a los sentimientos. En un artículo en Internet sobre la independencia de Cuba, un ciudadano comentó su preferencia en que fuéramos colonia española o un estado asociado a Estados Unidos, al estilo de Puerto Rico. Toda su ambición se centraba en la búsqueda de “progresos” materiales a cualquier costo. Avanzar no importaba si era estar sin soberanía. Para algunos volver a ser esclavos y entregar la Patria en bandeja de plata no es importante, son los nuevos anexionistas. La Revolución Cubana nos enseñó a ser dignos. Nadie tolera ser “pisoteado” o vilipendiado por otro y mucho menos sentirnos seres inferiores. Tener alta la autoestima es una de nuestras características con el lema: yo no soy mejor que ella, pero nadie es mejor que yo. La dignidad es la cualidad de ser digno, es decir merecedor de algo, lo cual puede ser un objeto, un sentimiento o un pensamiento. Por ejemplo, “ella es digna de respeto, pues siempre ha actuado bajo las normas de la comunidad”. Tiene que ver con el decoro o reconocimiento hacia el actuar de las personas bien sea con el prójimo o consigo mismo. La dignidad humana es un derecho propio de cada ser humano de ser individualizado y respetado con cada una de sus particularidades y condiciones, por el solo hecho de ser persona, porque no se debe ofender ni agredir a o